“Me siento preparado”: Carlos “CJ” Sepúlveda buscará hacer historia en Alemania
El piloto Carlos José “CJ” Sepúlveda está listo para escribir una página histórica para el automovilismo boricua cuando compita este fin de semana en las prestigiosas 24 Horas de Nürburgring, en Alemania, convirtiéndose en el primer puertorriqueño en participar oficialmente en una de las pruebas de resistencia más exigentes y peligrosas del planeta.
La emblemática carrera, celebrada anualmente en este país, reúne a algunos de los mejores pilotos del mundo en el legendario circuito de Nürburgring Nordschleife, conocido mundialmente como el “Infierno Verde” por su complejidad, longitud y dificultad técnica. “Me siento sumamente motivado, agradecido y bendecido de estar en esta posición.
Obviamente cuando se trae el tema de que soy el primero pues eso añade un poquito de nervios y algo de presión porque esa primera impresión es importante. Al final estoy representando a la Isla donde nunca nos han visto, pero como siempre digo, espero pronto no ser el único y me siento preparado para la carrera”, expresó Sepúlveda en entrevista con EL VOCERO.
El boricua logró asegurar su participación luego de obtener la licencia especial requerida para competir en Nürburgring, un requisito reservado únicamente para pilotos que demuestran dominar las exigencias extremas del circuito alemán.
Para conseguirla, Sepúlveda tuvo que competir previamente en varias pruebas oficiales realizadas este año en la pista, algo que también le ayudó a prepararse para su gran cita.
“Ya estoy familiarizado con la carrera porque antes de haber sido elegido tuve que competir para demostrar que soy capaz de estar en las 24 horas. Estuve en febrero y dos veces en marzo en esta pista, los nervios se quedaron en esas primeras veces que fui”, sostuvo.
El circuito de Nürburgring, enclavado en medio de un bosque en Alemania, es considerado uno de los más intimidantes del automovilismo mundial. Con más de 170 curvas, cerca de 16 millas de extensión y cambios constantes de elevación, representando un reto físico y mental incluso para pilotos experimentados.
De hecho, el circuito fue bautizado por dicho nombre por el tricampeón de Fórmula 1, el escosés Jackie Stewart, quien popularizó el término a finales de la década de 1960, tras ganar el Gran Premio de Alemania de 1968 bajo condiciones extremas de lluvia y niebla.
“Lo del Infierno Verde viene porque esta no es una pista tradicional como las que uno ve en otros países. Esto queda en medio de un bosque, por lo que las curvas ciegas, las subidas, bajadas junto a los árboles y el ser una pista complicada le dio este nombre. Es una pista que tiene más de 170 curvas y más de 15 millas de largo. Una vuelta puede tomarte casi 10 minutos, además de que no tiene ninguna iluminación externa, ves lo que te puede mostrar el carro”, explicó el borcua, quien pilotará un Hyundai Elantra N1 RT.
A diferencia de otras competencias, las 24 Horas de Nürburgring exigen una preparación extrema debido a la duración del evento y las condiciones cambiantes de la pista, especialmente durante la noche.
Ante ello, el puertorriqueño aseguró que gran parte de su preparación ha estado enfocada tanto en el aspecto físico como en el técnico.
“Me he ido preparando bien. La misma consiste mucho en el simulador para aprenderme la pista; hoy día los simuladores son muy precisos. Pero más allá de eso, he entrenado mucho la estámina, así igual como lo hace un maratonista. Es muy importante esta faceta en una carrera de 24 horas”, indicó el conductor que estará compitiendo sábado y domingo de manera corrida.
Aunque reconoce que representar a Puerto Rico en un escenario de esta magnitud ya constituye una victoria personal, Sepúlveda no esconde sus aspiraciones competitivas.
“Para mí el estar allí con la bandera de Puerto Rico ya es un éxito, pero siendo competitivo al fin, quiero luchar por el podio. Sería increíble ver nuestra bandera allí sobresaliendo entre todas”, concluyó.
